03/09/2026
Hay aprendizajes que empiezan en el aula y adquieren una nueva dimensión cuando distintas disciplinas se encuentran frente a un desafío real.
Estudiantes de la Tecnicatura Universitaria en Gestión de la Industria Automotriz (TUGIA) y de la Tecnicatura Universitaria en Programación (TUP) de la UTN Pacheco llevaron adelante, por primera vez, una experiencia conjunta de trabajo interdisciplinario para desarrollar soluciones aplicadas a tres oportunidades de mejora planteadas por Volkswagen Argentina.

La iniciativa se realizó en el marco de las Prácticas Profesionales Supervisadas (PPS) de TUGIA y los trabajos finales de carrera en TUP, . El desafío fue conformar equipos capaces de combinar dos miradas complementarias: el conocimiento de los procesos y las necesidades propias de la industria automotriz con las herramientas de programación, gestión de bases de datos y desarrollo de sistemas informáticos.
A partir de esa integración surgieron tres proyectos vinculados con problemáticas concretas de la planta.

El primero, “Oportunidad de mejora en el análisis de datos de Calidad y proveedores a través de la implementación de un Dashboard”, buscó facilitar la lectura de información proveniente de distintas fuentes. Frente a indicadores productivos, de calidad y de evaluación de proveedores distribuidos en diferentes planillas y pantallas, el equipo trabajó en una herramienta que permitiera concentrar los datos relevantes en una única visualización y brindar información más clara para la toma de decisiones.
El segundo proyecto, “Oportunidad de mejora en el área de Pintura a través de Gemelos Digitales”, abordó la gestión de repuestos y elementos necesarios para el funcionamiento del sector. La propuesta se basó en la utilización de gemelos digitales para representar virtualmente las condiciones existentes en planta, mejorar el control de inventarios y anticipar posibles faltantes que pudieran afectar las tareas de mantenimiento o incluso provocar interrupciones en el proceso productivo.
Finalmente, “Oportunidad de mejora en el área de Rodaje, control final de unidades terminadas a través de un sistema informático con toma de decisiones autónomas” puso el foco en uno de los últimos pasos de la producción. Los estudiantes diseñaron una propuesta orientada a que un sistema pueda analizar la información generada durante todo el proceso de fabricación y determinar, bajo ciertos criterios y parámetros, si una unidad que no presentó inconvenientes puede ser validada sin atravesar nuevamente la totalidad del control final. El objetivo es avanzar hacia procesos más eficientes, reducir tiempos, costos y posibles retrabajos.
Más allá de las soluciones desarrolladas, la experiencia dejó otro aprendizaje especialmente valioso: trabajar con otros también forma parte de aprender una profesión.

Los equipos estuvieron integrados por estudiantes de ambas tecnicaturas, que debieron poner en común conocimientos, lenguajes y formas diferentes de abordar un mismo problema. Esa complementariedad fue uno de los aspectos más destacados tanto por estudiantes como por docentes.
La actividad contó con el acompañamiento de tutores académicos e industriales. Desde la Facultad participaron el Lic. Brian Lara, por la Tecnicatura Universitaria en Programación, y del Ing. Rolando Firpo, director de la Tecnicatura Universitaria en Gestión de la Industria Automotriz.
Un rol clave en la articulación de esta experiencia estuvo a cargo de Inés Sebenlist y Patricio Sesti, de Volkswagen Argentina, quienes coordinaron el vínculo entre la industria y la Universidad, acompañando el desarrollo de la propuesta y facilitando el trabajo conjunto entre ambas instituciones.
Por Volkswagen Argentina participaron Roque Paredes, Stella Motta, Pablo Soler, Fernando Rucco, Macarena Marcos y Celeste Pelle, quienes acompañaron el desarrollo de los proyectos desde la perspectiva industrial.
La experiencia abre, además, un camino para seguir profundizando este tipo de articulaciones dentro de la Facultad: propuestas en las que distintas carreras se conectan, los conocimientos se complementan y los estudiantes pueden poner lo aprendido al servicio de situaciones concretas.

Porque frente a los desafíos que hoy atraviesan a la industria, muchas veces la mejor respuesta no surge de una única disciplina, sino del encuentro entre ellas.